Andrés El Humilde: “¿Un premio? ¿Nos dieron un premio? ¿A nosotros?
Marita La Pelirroja: “Si amorcito, a nosotros. ¡¿No es fantástico?!”
Andrés El Humilde: “Pp..pero ¿estás segura que no es para el blog de al lado, el de las cortinas coquetas y las macetas con geranios? Para mí que lo dejaron equivocado en la puerta.
Marita La Pelirroja: “No corazón, la mismísima señorita Citu lo trajo"
Andrés El Humilde: “Ahh... te lo entregó la señorita Citu… personalmente…sin sombra de duda…en mano propia.
Marita La Pelirroja: “Corazón mío…interpreta mi silencio…”
Andrés El Humilde: “Este…Entonces, ¡a festejar Princesa! A lo grande: fuegos artificiales, champan, pétalos de rosa en nuestro lecho...”
Marita La Pelirroja: “¿No estás olvidando algo importante amor?”
Andrés El Humilde: “ ¿Ehh? Ahh... antes hay que agradecer. Sí, claro, tienes razón como siempre, ahora mismo me pondré a elaborar un discurso de agradecimiento estilo Borges si le hubieran dado el Nobel, nada complicado, quizás unas diez páginas (sin contar las citas al pie y la bibliografía).
Marita La Pelirroja: “Andrés…”
Andrés El Humilde: “¿No? Algo más corto, simple... bueeeno, jamás he podido negarte nada”
Marita La Pelirroja: “Lo se amor…tampoco yo”
Horas más tarde y muchos párrafos tachados y eliminados, el Príncipe Andrés El Humilde, lee su discurso frente a todos los habitantes del reino:
“Estimada señorita Citu, Embajadora del Reino vecino http://enamoradadelasletras.blogspot.com/

Al mismo tiempo, hemos enviado emisarios a los reinos vecinos:
A quienes consideramos merecedores de este premio:
Algunos bailes y varias copitas de hidromiel después:
Andrés El Humilde: “Psstt... Princesa... ¿ya se fueron todos? Quería saber si este premio es nomás la figurita linda del costado, o tiene un cariz más...digamos, tangible. No nos vendrían mal unos maravedíes extra...”
Marita La Pelirroja: “Nene, creo que está noche dormirás en el sofá.”